El otro día fui al autodromo en villa lugano para tomar la prueba de
manejo y sacar el registro de conducir argentino.
Ya se que los argentinos están casi obsesionados con los psicólogos, con
la psicología fraudiana y que hay mas psicólogos per capita en Buenos Aires que
en cualquier otro país del mundo. Pero que haya una prueba psicológica como
parte de un examen de manejo realmente me tomo por sorpresa.
La prueba consistía en copiar tres cartas con dibujos (puestas en un
orden que supuestamente no debíamos cambiar). Ni siquiera me había acercado a
un auto y ya estaba traspirando como puta en una iglesia. Por que? Porque no
tengo la menor idea de como dibujar! Soy un desastre con el arte y la última
cosa que quería es que no me den la licencia o (en el peor de los casos) me manden a una institución psiquiatrica por
haber malinterpretado mi falta total de habilidad artística como alguna
perversión de carácter!
Y me pregunte…Que hago? Me quedo acá dibujando 21 circulitos en forma de
triangulo, para demostrar que soy lo suficientemente responsable como para
manejar un auto, arriesgando el despertarme tres anos después en un manicomio
del estado, pensando “uy, la puta madre. Querían
un triangulo isósceles y no uno equilatrol”…O me voy y paso el resto de mi
vida tomando el Bondi?
Por suerte, aprobé el examen y 6 horas después tenia mi registro. Ahora,
lo única que me falta es aprender a manejar.





