Ver a los argentinos discutir es uno de las cosas más graciosos que hay en este mundo:
Ejemplo uno – La discusión de fila de Correo
Argentino A: “Ey, que hacés? No ves que hay gente esperando?”
Argentino B: “Yo hace 20 anos que estoy acá esperando, boludo, así que no me jodas.”
Argentino A: “Mira, flaco. Movete ahora o te cago a palos. No te creo un carajo, ey.”
Argentino B: “Fijate lo que decís, pelotudo. Yo no me muevo ni en pedo.”
Argentino A: “Porqué no te vayas un poco a la puta que te pario, boludo mental. Si no te muevas de esta fila ya, te saco volando yo.”
Argentino B: “Ay, mira quien se hace el machito. Si me tocas, pelotudo, te rompo la cara.”
Argentino A: “ A si? A si? Dale, boludo. Veremos qué pasa.”
Argentino B: “No te jodas, ey. Que te voy a lastimar en serio, loco, ey”
Argentino A: “Dale, dale, bailamos, pelotudo.”
Y así sigue…
y sigue…
y sigue…
Estas discusiones normalmente vienen acompañadas con una variedad impresionante de gestos de mano y, cuando se pone violenta la cosa ;) una serie de saltos y movimientos corporales de estos que hacen los boxeadores antes que empieza la pelea. Quizás, en las situaciones más extremas (que suelen ocurrir cuando la discusión llega a tratar la genitales de las madres de las protagonistas), el Argentino A puede llegar a empujar el Argentino B. Pero por más fuerte que se ponen los gritos o mas amenazas de violencia que ocurren, casi nunca llegan a los golpes.