Thursday, 29 September 2011

Tomorrow



Algunos de las frases que más se escucha acá son:

1)    “Se me esta haciendo tarde. Me tengo que ir”.

2)    “Uy…Voy a llegar re tarde.”

3)    “Mañana lo hago. Hoy no tengo tiempo.”

Suma a eso el hecho de que los argentinos manejan como locos (supuestamente arriesgando sus vidas y las de la demás población para llegar con tiempo) y que si sos extranjero viviendo acá seguramente un argentino te planto por lo menos 20 millones de veces, no creo que estoy exagerando cuando digo que los argentinos deben ser la gente más ocupada en el mundo.

Tampoco creo que estoy siendo sobre dramática cuando pregunto entonces “¿Que carajo están haciendo?”

Wednesday, 14 September 2011

Argentinos apurados



La cosa que mas me da miedo viviendo en Buenos Aires (sin contar el siempre presente riesgo de morir, resbalándome en una colina de caca de perro y rompiéndome la cabeza contra la vereda) son los conductores argentinos.

En mi humilde opinión, no hay nada más peligroso en este mundo que un argentino detrás del volante. Y ser una inglesa enfrente de un argentino detrás del volante es como vivir permanentemente en un juego de ruleta ruso.

El argentino puede ser la persona más tranquila en el mundo: Una mama, amante de los gatitos, maestra de jardín de infantes, que pasa sus fines de semana haciendo dulce de membrillo casero, pero ponela en el asiento de conductor de auto/colectivo/tren de subte/avión, y se transforma en un especie de monstruo, agresivo, apurado, cuya única preocupación es llegar a su destino en 5 minutos sin importar el costo humano.

A los conductores argentinos, no les importa un carajo quien está enfrente, atrás o al lado de su vehículo. Al que no mueve de su camino, y rápido, que se joda. Vimos la versión más extrema de esta actitud esta semana cuando un colectivo decidió cruzar una barrera baja en flores y (que sorpresa), terminó chocándose con el tren, matando varios de sus pasajeros. ¿Que mierda estuvo pensando el chofer? ¿Y porque estaba tan apurado que aceptar la posibilidad de ser aplastado por un tren fue mejor opción que esperar dos minutos en la barrera?

Tuesday, 6 September 2011

All mouth and no trousers...



Ver a los argentinos discutir es uno de las cosas más graciosos que hay en este mundo:

Ejemplo uno – La discusión de fila de Correo

Argentino A: “Ey, que hacés? No ves que hay gente esperando?”

Argentino B: “Yo hace 20 anos que estoy acá esperando, boludo, así que no me jodas.”

Argentino A: “Mira, flaco. Movete ahora o te cago a palos. No te creo un carajo, ey.”

Argentino B: “Fijate lo que decís, pelotudo. Yo no me muevo ni en pedo.”

Argentino A: “Porqué no te vayas un poco a la puta que te pario, boludo mental. Si no te muevas de esta fila ya, te saco volando yo.”

Argentino B: “Ay, mira quien se hace el machito. Si me tocas, pelotudo, te rompo la cara.”

Argentino A: “ A si? A si? Dale, boludo. Veremos qué pasa.”

Argentino B: “No te jodas, ey. Que te voy a lastimar en serio, loco, ey”

Argentino A: “Dale, dale, bailamos, pelotudo.”

Y así sigue…

y sigue…

 y sigue…

Estas discusiones normalmente vienen acompañadas con una variedad impresionante de gestos de mano y, cuando se pone violenta la cosa ;) una serie de saltos y movimientos corporales de estos que hacen los boxeadores antes que empieza la pelea.  Quizás, en las situaciones más extremas (que suelen ocurrir cuando la discusión llega a tratar la genitales de las madres de las protagonistas), el Argentino A puede llegar a empujar el Argentino B. Pero por más fuerte que se ponen los gritos o mas amenazas de violencia que ocurren, casi nunca llegan a los golpes.